Notas sobre eclipses

Respondiendo algunas preguntas básicas sobre Eclipses (completo)

Por qué pensás que últimamente las personas están más atentas a fenómenos astronómicos como los eclipses y sus significados astrológicos?

Antiguamente, los seres humanos estaban muy ligados a su entorno, a las manifestaciones naturales. Con la mentalidad occidental se produjo una profunda división entre la humanidad y la naturaleza, una desacralización de la vida. Esto coincidió con una progresiva explotación destructiva de la tierra y de las culturas tradicionales indígenas como a la par de una pérdida de la fe.

La coincidencia de importantes ciclos planetarios nos pone en un tiempo de transformación de la humanidad. Hoy nos encontramos ante un umbral de evolución muy significativo y, acorde con el ciclo que se inicia en el elemento Aire, una de las cosas que cambia más rápidamente es la información.

El hombre está tomando conciencia de su ruptura con la naturaleza y siente la necesidad de retomar su conexión sagrada con el cosmos, por lo que es posible que mire más “al cielo” buscando respuestas.

¿Qué es un eclipse?

La palabra eclipse viene del griego “ekleipsis”, que significa abandono. Y esto es precisamente un eclipse: la desaparición transitoria total o parcial de un astro por interposición de otro cuerpo celeste ante los ojos de un observador. Un eclipse solar, que ocurre durante la Luna Nueva, literalmente torna el día en noche. Un eclipse lunar, que ocurre en Luna Llena, parece borrar a la Luna del cielo.

El Sol y la Luna se corresponden con factores concientes e inconcientes, respectivamente. Durante un eclipse, al opacarse u oscurecerse uno de los luminares, se genera una movilización, una crisis que puede ligarse con un reordenamiento, una reorganización de asuntos vitales que tal vez requieran de mayor atención y energía.

Un eclipse solar (en Luna Nueva) tiende a marcar comienzos. Un eclipse lunar (en Luna Llena) marca finales, el tiempo de conclusión o de culminación de ciertos acontecimientos.

Sin embargo, un eclipse de Sol puede simbolizar la desaparición momentánea de nuestro potencial interior. Entonces sentimos la ausencia de poder personal, de voluntad, de la capacidad de visualizar metas. Un eclipse lunar, en cambio, nos fuerza a comprobar nuestro pasado (Luna) a la luz de la experiencia actual. Así, puede relacionarse con confusión y momentos propicios para esconder, ocultar, fomentar o expandir “sombras” de manifestación emocional.

El Sol es dador de vida y energía, y su oscurecimiento en el cielo –aun durante una breve porción de tiempo como sucede en un eclipse–, es una señal de ausencia de ésta. Existe una interacción entre eclipses y desvitalización, por lo que podemos sentirnos más cansados, estresados o abatidos durante un eclipse de Sol.

Un eclipse lunar usualmente marca situaciones culminantes. Sin embargo, durante los eclipses de Luna, nuestras emociones y sentimientos pueden desbordarse hasta el punto de ser percibidos claramente por los demás. Se manifiestan momentos de alteración, desorden, desconcierto o confusión, cierto sentimiento teñido de nostalgia o pesimismo por cosas de la vida que uno siente que está dejando atrás. Y ocurre que lo que parece ser, en realidad no es.

Astrológicamente consideramos que los eclipses afectan un determinado punto de la carta natal y su punto opuesto y, en el caso de estar afectado dicho eclipse por malos ángulos, también los consideraremos como puntos sensibilizados por el fenómeno celeste.

¿Cuánto dura el efecto de un eclipse?

De acuerdo con Ptolomeo, los efectos de un eclipse de Sol estarán vigentes tantos años como horas haya durado el oscurecimiento en tanto que los efectos de un eclipse de Luna se sentirán tantos meses como horas haya durado. Otra teoría dice que el efecto de un eclipse tiene vigencia hasta producirse el siguiente eclipse de la misma categoría.

Además, el efecto de un eclipse no se nota sólo en el momento de producirse el mismo, sino que notaremos también sus efectos cuando un planeta “activador” (generalmente Marte) toque (por conjunción o aspecto) el punto del eclipse. Es por esa razón que, en ocasiones, los eclipses parecen no provocar nada hasta un tiempo después.

¿Cuáles son los más fuertes?

Los eclipses más importantes son los de Sol. Y cuanto mayor sea el oscurecimiento del luminar (Sol o Luna) eclipsado, mayores serán sus efectos.

¿Cómo me doy cuenta de qué eclipses me afectan más?

No se trata únicamente de que el eclipse caiga o no en nuestro signo solar para que nos afecte. Para conocer dónde pueden manifestarse más claramente sus consecuencias es importante saber qué punto o casa de la Carta natal afecta, ya que podemos tener planetas en puntos sensibilizados por el fenómeno.

Los eclipses traen cambios de dirección inesperados o eventos que parecen “destinados” a suceder cuando tocan un punto sensible cualquiera en la carta. La zona de ocurrencia del eclipse es la zona de afectación donde más intensamente se sienten sus efectos.

¿Cómo funcionan los eclipses a nivel físico? ¿qué mueven a nivel energético?

Todos los eclipses tienen efectos sobre el campo electromagnético de la tierra y por lo tanto pueden ser medidos científicamente; de la misma forma un eclipse puede afectar también el campo magnético de nuestro cuerpo humano.

Durante el eclipse lunar, el reflejo de la radiación infrarroja se detiene completamente. Durante la Luna Llena, y especialmente durante un eclipse lunar, la tensión superficial de los líquidos aumenta. Nuestros cuerpos son en su mayor parte líquido por lo que aumentara la tensión a causa de efectos bioquímicos en nuestro organismo.

¿Y a las embarazadas?

El mito de que un eclipse es de alguna manera un peligro para las mujeres embarazadas persiste, pero no debería afectarlas más que a cualquier otro ser humano.

Algunas notas sobre eclipses

Los Eclipses pueden anunciar eventos importantes en nuestra vida así como encuentros, rupturas o cambios de trabajo.

Los eventos que siguen a un eclipse tienen mayor peso que los eventos que traen las Lunas Nuevas normales. De hecho, un eclipse es como una nueva turbina, una Luna Nueva que trae mucha más energía y empuje.

Si un eclipse cae en el día de cumpleaños (o muy cercano), el año que comienza probablemente será un año de eventos. Se experimentará un cambio grande en una parte específica de la vida y habrá que cuidar la salud porque se está más sensible a enfermarse que lo usual.

Hay que tomar seriamente cualquier mensaje oído al momento del eclipse, normalmente no habrá modo de dar vuelta la situación. Si llegan noticias desagradables en un eclipse, habrá que entender que hay poca chance de modificarlas.

Los eclipses iluminan con la realidad la parte de la vida que es tocada por ellos. Los eclipses actúan como iluminadores, revelando una condición de la que no se estaba conciente o que no se sabía que existía. Pueden actuar como catalizadores para decisiones importantes. También, bajo un eclipse, podemos entender el verdadero carácter de una persona cercana.

Aun cuando un eclipse no nos afecte directamente, notaremos que hay mucha acción no sólo a nuestro alrededor sino también en el mundo. Los periódicos estarán llenos de información importante.

Con los eclipses algo termina y algo comienza, por lo que hay que tratar de no encarar grandes acciones ni tomar decisiones drásticas o apresuradas bajo su influencia. Convendrá esperar un tiempo y actuar unas semanas después. Será mejor oír que actuar.

Las reglas de la Tradición astrológica aconsejan no comenzar nada en momentos de eclipse porque lo que se comience no funcionará en la forma esperada. Es por eso que es mejor no considerar nuevos proyectos en tiempos de eclipse, no hacer propuestas ni tomar decisiones trascendentes. Si alguien viene con un ofrecimiento, habrá que considerarlo cuidadosamente y después de observarlo en todo sentido, proceder. Durante un eclipse podemos sentirnos más emocionales, especialmente si el eclipse es lunar (Luna Llena), por lo cual nuestro juicio no será el más correcto, no tendremos completa la información. Si es posible, será prudente esperar antes de decidir. El eclipse puede causar cambios de humor y desequilibrio en las personas.

Unos días antes de los eclipses, notaremos que los periódicos traen noticias sobre accidentes, violencia, crisis políticas, inestabilidad económica, así como de tormentas y cambios en la atmósfera, activaciones de volcanes y terremotos. A menudo personas famosas mueren durante los eclipses. Por ejemplo, cuando el rey Enrique I de Inglaterra, hijo de Guillermo el Conquistador, murió en el año 1133, el evento coincidió con un eclipse solar total. En el manuscrito “Historia Novella” (nueva historia), Guillermo de Malmesbury cuenta que las “horribles tinieblas” agitaron los corazones de los hombres.

Se sabe que Colón siempre tenía a mano durante sus viajes un ejemplar de las Efemérides de Abraham Zacuto, las cuales contenían información sobre la Luna y los planetas. El marino utilizó éste y otros elementos para la navegación en altamar y, sabiendo que el 25 de febrero de 1504 por la noche habría un eclipse de Luna, Colón intimidó a los aborígenes haciéndoles “aparecer” y “desaparecer” la Luna. De este modo consiguió víveres en abundancia para su campamento.

Marilyn Monroe murió el 5 de agosto de 1962 entre dos eclipses. John F. Kennedy falleció en noviembre de 1963 a una semana de un eclipse total de Luna y su hijo a una semana del eclipse del 28 de julio de 1999. La separación de Lady Diana fue anunciada por un eclipse lunar y la princesa murió a menos de 24 horas del eclipse solar que tuvo lugar el 1 de septiembre de 1997. La madre Teresa de Calcuta falleció el 5 de setiembre durante la influencia de ese mismo eclipse.

La astrología ha estudiado los eclipses durante siglos y la estadística demuestra sus efectos significativos. Los cambios son evidentes, las relaciones entre personas se definen, algunas puertas se abren…. y otras se cierran para siempre.

Nunca hay menos de dos eclipses solares al año y nunca más de siete (este año 2018 habrá 5). El número habitual de eclipses (solares y lunares) es de cuatro: dos de sol y dos de luna. Normalmente se producen en pares, lo cual significa que el eclipse de la luna llega dos semanas antes o después que el eclipse del sol. Ha habido años,  en los que no hubo eclipses de Luna, pero todos los años hay eclipses solares. El ciclo de eclipses se repite cada 170 días.

Las personas nacidas durante un eclipse son más frágiles durante el primer año de vida, pero se vuelven más fuertes conforme crecen e inclusive tienen la posibilidad de hacerse famosos y cumplir una misión importante.

Patricia Kesselman,

Astróloga

Enero 2018

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