Los Símbolos Planetarios

Qué es un símbolo?

El significado y la complejidad de los símbolos ha ido creciendo durante siglos, cambiando con el contexto cultural. Sin embargo, los problemas que preocupaban a la humanidad desde los tiempos más remotos se mantienen más o menos constantes: la fertilidad tanto de la tierra como de los hombres, el nacimiento, la vida v la muerte.

En todo el mundo los símbolos siempre han gozado de un valor místico, casi sagrado. ya que sus cualidades en cierta forma se relacionan con verdades más profundas, trascendentes. La luna como símbolo es tan poderosa como el sol. Controla las mareas. atraviesa diferentes fases, desde la luna nueva a la luna llena, se asocia con el agua, la gestación, el alumbramiento, las madres, las mujeres. las criaturas de! mar y de la noche. y la oscuridad misma pertenecen a la esfera lunar.

“El templo” de Delvaux combina diversos elementos simbólicos con la Luna llena, que alumbra la misteriosa figura de una diosa
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Martes 13, Viernes 13 ¿mala suerte?

El Trece, un número tabú 

La razón por la cual el número 13 porta mala fama podemos encontrarla ya en la Biblia: el fin del mundo, cuando llega el anticristo comienza por el capítulo 13 del Apocalipsis. En la última Cena había 13 comensales, 12 apóstoles y Jesús, el resultado fue una traición, una tragedia.

En confines totalmente distantes, en Escandinavia, también existe una tradición parecida: según la antigua mitología, el dios Baldur fue muerto de un flechazo mientras los 12 grandes Dioses se hallaban sentados a la mesa. Él estaba invitado a la cena y no pudo llegar.

Otros creen que la destrucción de la Torre de Babel se produjo un día martes 13, y, por eso, a esa combinación también se la asocia con todo tipo de destrucción. Seguir leyendo “Martes 13, Viernes 13 ¿mala suerte?”

El 7: ¿Por qué es un número mágico?

Desde la antigüedad, este dígito encerró un halo de misterio. Para Pitágoras era “el número perfecto”, Alighieri lo usaba en sus obras y la Biblia lo menciona con frecuencia. ¿Qué secreto oculta? De las siete maravillas a los siete pecados capitales, las claves de una cifra que tiene poder en sí misma.

El 7 es considerado un número mágico porque se compone del sagrado número 3 y del terrenal número 4 estableciendo, así, un puente entre el cielo y la tierra. Si asociamos el número 4 a la tierra con sus cuatro elementos y sus cuatro puntos cardinales, con el sagrado número 3 que simboliza la perfección, llegamos al número 7, que representa la totalidad del universo en movimiento.
“El número siete -dijo Hipócrates- por sus virtudes ocultas, tiende a realizar todas las cosas; es el dispensador de la vida y fuente de todos los cambios, pues incluso la Luna cambia de fase cada siete días: este número influye en todos los seres sublimes”.
Su simbología se obtuvo, probablemente, a partir del cielo, donde los siete planetas clásicos forman un todo: el septenario. El Sol, la Luna y los planetas visibles: Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno. La inmensa mayoría de símbolos de siete elementos en el mundo entero derivan de este modelo celeste de las siete esferas.
Hay, además, una gran concordancia entre el número 7 y el 12: como 3 y 4 suman 7, tres veces 4 hacen 12, que son los planetas y los signos derivados de la misma raíz y  participan con el 3  por la divinidad y  con el 4 de la naturaleza de lo inferior.

El 7 está en todo
Vamos a encontrar tantas relaciones y aplicaciones del septenario (el nombre que se le da a los siete planetas clásicos en Astrología y, por extensión, a todo aquello que consta de siete elementos) que sería difícil enumerarlas todas. Veamos algunas: el número 7 está presente en la semana compuesta por siete días y en las fases lunares que duran siete días cada una y, a través de las cuales, surge el mes.
A la simbología del 7 pertenecen, por supuesto, los grupos de los siete elementos como los siete mares del mundo, las botas de las siete leguas y los siete enanitos.
En la Edad Media se conocían siete formas de arte y, desde el inicio de la humanidad, conocemos los siete milagros del mundo. Las siete columnas sobre las que se edificó Roma pertenecen al mismo tipo de simbología que las siete columnas sobre las que se construyó el Templo de la sabiduría de Salomón: en la casa de Dios sobre la tierra se unen el tres divino con el cuatro terrenal.
Al igual que el principio de Hermes, “Como es abajo, es arriba, como es arriba es abajo para que perpetúe el milagro de la Unidad”, así ocurre con el siete celestial, que tiene su correspondencia en el siete terrenal y en los siete metales que -a su vez- constituyen los siete pasos del proceso alquímico. La Lira, el instrumento sagrado de Apolo, consta de siete cuerdas que originaban los tonos de los siete planetas, los cuales elevaban el espíritu del hombre. Los siete colores del arco iris también nos muestran al septenario como regulador de vibraciones.

De acuerdo a Cornelio Agrippa, los siete ángeles que asisten ante la faz de Dios son:
-Para el Sol, el ángel de la Luz , Miguel.
-Para la Luna, el ángel de las aspiraciones y de los sueños, Gabriel.
-Para Mercurio, el ángel civilizador, Rafael.
-Para Venus: el ángel del amor, Anael.
-Para Marte, ángel exterminador, Samahel.
-Para Júpiter, el ángel dominador, Zadkiel.-Para Saturno, el ángel de la solicitud, Zaphkiel.

Los pecados (o vicios capitales) también se pueden asociar con el septenario: la soberbia al Sol, la avaricia a Saturno, lujuria a Venus, la ira Marte, la gula Júpiter,  la envidia  a Mercurio, la pereza a la Luna. Como contrapartida, sucede lo mismo con las siete virtudes cardinales.

-Siete son los metales conocidos en la antigüedad: hierro, cobre, estaño, mercurio, plomo, oro y plata.
– Siete son los principios herméticos: mentalismo, reciprocidad, vibración, polaridad, ritmo, causa y efecto, concepción.
– Siete son los rayos de la luz espiritual.
– Siete son los días de la creación del Universo por Dios.
– Siete son los planos o dimensiones en que puede estar el alma desencarnada.
– Siete son siete las notas musicales: Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si.
– Siete son siete los nudos del Hilo Rojo que se atan en la mano izquierda de los kabalistas.
– Siete son los sacramentos de la iglesia: bautismo, confirmación, eucaristía, penitencia y reconciliación, unción de enfermos, orden y matrimonio.
– Siete son las maravillas del mundo antiguo: las pirámides de Egipto, el faro de Alejandría, los jardines colgantes de Babilonia, el mausoleo de Halicarnaso, el templo de Artemisa, el coloso de Rodas y el templo de Zeus.
– Siete son las maravillas del mundo moderno: Chichén Itzá en México, el coliseo de Roma, la estatua del Cristo redentor en Río de Janeiro, la Gran Muralla China, el Machu Picchu en Perú, Petra en Jordania y El Taj Mahal en la India.
– Siete son las peticiones que se le hacen a Dios en el Padrenuestro: venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la Tierra como en el Cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, no nos dejes caer en la tentación, líbranos de todo mal.
– Siete son las estrofas del Padrenuestro.
– Siete eran los sabios de Grecia.
– Siete es el valor del PH neutro entre la acidez y la alcalinidad.
– Siete el número atómico del Nitrógeno.
– Existen siete tipos de virus, según la clasificación de Baltimore.

La dualidad del número siete aparece también reflejada en la expresión bíblica “siete años de vacas flacas y siete años de vacas gordas”. Además, el 7 es frecuentemente empleado en la Biblia: en el candelabro de siete brazos, los siete espíritus reposando sobre la vara de José, los siete cielos donde habitan las órdenes angélicas y Salomón que construye el templo en siete años.siete

Para la Astrología, es bien conocido que el ciclo de siete suele ser un ciclo crítico por dos razones: o por el ángulo hostil que forma la Luna con el Sol cada siete días (llamados días críticos) o por el ciclo de Saturno que hace un aspecto hostil  con su posición inicial cada siete años. El 7 es el número, según se ha señalado, de la finalización de un ciclo y su renovación. El séptimo día el Creador dejó de trabajar y descansó e hizo de éste un día santo: el shabat no es, por ende, su reposo exterior sino su coronación, su finalización en la perfección, y no solamente el séptimo día, el séptimo año también es de reposo.

El número 7, por la transformación que inaugura, posee en sí mismo un poder: es un número mágico.

Los años bisiestos: ¿mito o realidad?

Los años con 366 días tienen mala fama y son objeto de todo tipo de supersticiones. En general, se los toma como negativos y la historia se ha encargado de acompañar esta creencia. ¿Qué hay de cierto?

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En 1948 asesinaron a Ghandi. Veinte años después, a Martin Luther King y en el ”80 a Lenon. En 1912 se hundió el Titanic… La lista podría seguir. ¿Qué tienen en común todos estos eventos además de haber sido dramáticos? Que todos sucedieron en años bisiestos. Sí, esos que cada cuatro tienen un día más; esos en los que febrero termina en 29. La mala fama los acompaña, veamos por qué.

La palabra Calendario proviene del latín calendarium y, según su definición, es el sistema utilizado para agrupar y coordinar los intervalos de tiempo (días,
semanas, meses y años) determinados por los fenómenos astronómicos (solsticios y equinoccios que determinan las estaciones).La medición del tiempo nunca ha sido una tarea fácil. Agrupar días en meses, meses en años y mantenerlos a tono con el universo y las estaciones induce a serias dificultades.

El tiempo se calcula:

-Por la rotación de la Tierra sobre su eje en referencia al Sol (día).
-Por la revolución de la Luna en torno a la Tierra (mes).
-Por la revolución de la Tierra en torno al Sol (año).

Curiosidades del tiempo

Los días no se suman a los meses lunares y los meses no se suman a los años excepto recurriendo a innumerables artificios e ingeniosas convenciones. La tradición nos cuenta que se llegaron a conocer cuatro especies diferentes de días:  el babilónico (que se cuenta desde la aparición del Sol hasta ese mismo momento del día siguiente), el día judaico (que se verifica desde la puesta de sol hasta el mismo momento del día inmediato posterior), el día astronómico (que se mide desde un mediodía, cuando el sol está en el cenit, hasta el mediodía siguiente) y el egipcio, que es el que utilizamos la mayoría de los pueblos de occidente actualmente y es el que se mide desde la medianoche hasta la medianoche siguiente.

Antiguamente, muchos calendarios estaban basados en los ciclos lunares. De hecho, su uso aún perdura su uso en el calendario musulmán, el chino y el hebreo. El ritmo semanal, resultado de dividir en siete el mes lunar de veintiocho días, estaba ya en la tradición caldea, pero fue el relato bíblico de la creación el que consagró seis días de trabajo y uno de descanso, en que está prohibido todo trabajo, incluso el viaje, si no es por motivo grave.

Hoy en día, la mayor parte de los calendarios tienen por referencia el ciclo que describe la Tierra alrededor del Sol y se denominan calendarios solares.

cuntos-das-tiene-un-ao-bisiestoNuestro calendario actual se asemeja mucho al calendario egipcio que constaba de 12 meses de 30 días cada uno, lo que sumaba un total de 360 días. Sin embargo, observando que el tiempo se desajustaba, le añadieron 5 días festivos extras, que fueron llamados epagómenes por los griegos y que, según sus creencias, correspondían a los nacimientos de los dioses Osiris, Seth, Horus, Isis y Neftis. Con lo cual, el total de días del año fue de 365. Este
resultante era bastante cercano, después de las reformas juliana y gregoriana, al que nosotros utilizamos. Pero, como el calendario se retrasaba un día cada 4 años (el tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta completa alrededor del Sol es de 365 días y 6 horas aproximadamente), un grupo de sacerdotes, propuso un sexto día (bisiesto) cada 4 años, que no se adoptó hasta el Período Romano, en tiempos del Cesar Imperator Augusto (hacia el año 10 A.D.). Un año bisiesto tiene 366 días en lugar de 365 para corregir esa diferencia.

El año largo se llamó bis sextus (dos veces sexto), porque decidieron repetir el sexto día de las calendas de Marzo, o sea, el vigésimocuarto (24 de febrero), el mes de los muertos en la tradición romana.

 

¿Mito o realidad?

Según algunos estudiosos, la leyenda negra de los años bisiestos nacería de esta decisión. El año comenzaba en marzo coincidiendo ese inicio con el ingreso del Sol en el Signo de Aries, el equinoccio de primavera en el hemisferio Norte. Las fiestas de expiación religiosa que se celebran al final del año eran llamadas februa (de februare purificar) y el 23 de Febrero había sido en otros tiempos el día de la fiesta de Terminalia, en honor del Dios de los límites y era la fecha escogida para ser el día doble, es decir, de 48 horas. En un principio, no era un día que se añadía, sino un día con una doble cantidad de horas.

Actualmente, se consideran bisiestos los años divisibles por 4, excepto los divisibles por 100, salvo que estos últimos sean divisibles por 400.

La astrología, una importante clave para la comprensión del hombre, encuentra su particularidad en el hecho de estar relacionada con el tiempo y con el espacio. Descriptos los movimientos cíclicos del Sol y la Luna y los demás planetas del sistema solar, esta disciplina estudia dichos ciclos y configuraciones y cómo afectan al ser humano.

Para la astrología, el problema de los “años bisiestos” no existe ya que todas las personas nacen cuando el sol está en un determinado grado, minuto y segundo del zodíaco que es la forma de medir el paso del sol (u otros planetas) por las constelaciones. Cada signo tiene 30 grados y toda la rueda zodiacal contiene 360 grados.

Todos los años el sol pasará por ese mismo grado (retorno solar) aunque no siempre eso sucederá el mismo día. No importa que se haya nacido un 29 de febrero, ese momento coincidirá con un grado, minuto y segundo de la constelación de Piscis (aproximadamente el grado 10º).

Entonces, ¿mito o realidad? Como sea, no hay año en el que no haya cambios drásticos o  tragedias. Entonces, ¡no nos preocupemos y disfrutemos de este día extra que nos obsequia el almanaque!

Patricia Kesselman

Febrero 2012

Este artículo fue publicado en “entre Mujeres” de Clarín.

Halloween: los secretos de la noche más mágica del año

Halloween se presenta como una noche de misterio y miedo. Brujas, fantasmas, duendes y  espíritus  salen de los cuentos para mezclarse entre los mortales que se preparan con disfraces, bromas  y películas de terror para recibirlos.

La fiesta de Halloween carece ya de sentido religioso y, como tantas otras festividades, forma parte de nuestra cultura consumista.  Pero ¿cuál es el verdadero origen de esta celebración?

Los antiguos celtas, al final de Octubre, cuando era el tiempo del final de las cosechas, celebraban una gran fiesta a la que llamaban Samhain que  significa  “final del verano”.

Era el momento del año en el que almacenaban provisiones para el invierno y sacrificaban animales. A partir de entonces, los días comenzaban a ser más cortos y las noches más largas. Los celtas creían que en esta noche de Samhain, los espíritus de los muertos volvían a visitar el mundo de los mortales. Encendían grandes hogueras para ahuyentar a los malos espíritus. Era la fiesta nocturna de bienvenida al Año Nuevo.

Al parecer, en esos tiempos, ellos recogían alimentos por las casas para las ofrendas a sus dioses, para los que preparaban un gran nabo hueco con carbones encendidos dentro, representando al espíritu que creían que les otorgaba poder. La costumbre era dejar comida y dulces fuera de sus casas y encender velas para ayudar a las almas de los muertos a encontrar el camino hacia la luz y el descanso junto al dios Sol.

La noche de Samhain en la actualidad se ha convertido en la noche de Halloween. La vieja tradición de dejar comida para los muertos, está  hoy representada en los niños que, disfrazados, van de casa en casa, pidiendo dulces, con la frase de “trato o truco” (trick or treat) y los nabos encendidos se transformaron en calabazas.

Mucho tiempo después, la fiesta pagana se cristianizó como el día de “Todos los Santos” (del  inglés  “All Hallows Eve” de ahí la expresión actual de “Halloween”)

En esa noche de rituales, la noche de Samhain, se abría la puerta al más allá y  los vivos y los muertos tenían la oportunidad de poder comunicarse.

Como muchas de las festividades antiguas, Hallowen  está relacionada con los ritmos de la naturaleza. Durante el tiempo de Escorpio, el  fin del otoño,  se  revela una pugna en la naturaleza entre las fuerzas creadoras y las destructivas. Las lluvias que mojan las hojas caídas  aceleran  la putrefacción del suelo que servirá de abono para que de allí nazca la nueva vida.

La naturaleza se prepara para el nuevo ciclo, la vida comienza a ocultarse para luego volver a nacer.  Representa la muerte simbólica de la Tierra  a la que le espera un largo letargo del que despertará en primavera. Sincronizando con la Naturaleza, durante esta época del año,  muchos de los pueblos antiguos realizaban festividades relacionadas con la muerte, los muertos  y la resurrección.

¿Cuál es tu pareja ideal según tu signo?

Es una duda frecuente: “Soy de Piscis, ¿con qué signos soy más compatible para formar una pareja?”. Cada signo tiene una manera especial de relacionarse que será importante conocer para saber con quién nos vincularemos mejor y con quién, no tanto.

Es un tema común: todos hablamos de amor. ¿Y si nos ocupamos de las compatibilidades? Cada Signo, según su elemento, tiene ciertas características que se conectan mejor (o peor) con otros.
Podemos dividir a los Signos en los cuatro elementos que conforman el mundo material, representando cuatro formas en las que la energía se manifiesta, cuatro expresiones del todo, desde su forma más densa y pesada hasta la más inmaterial. Hay otras formas de energía, puesto que en el universo todo es energía, pero estas cuatro bastan para describir todo el amplio espectro de las manifestaciones físicas y psíquicas de los organismos. En Astrología, ellas se llaman triplicidades y son: el Fuego, la Tierra, el Agua y el Aire.

Las características de cada uno

Los Signos de Fuego: Aries-Leo-Sagitario
Son líderes natos, vitales, activos, apasionados, impulsivos, confían en sí mismos, se hacen notar. Son, además, impetuosos, orgullosos, sinceros, optimistas y dominantes. En su aspecto negativo, pueden caer en el orgullo, la impaciencia, la vehemencia y -en ciertos casos- resultar algo violentos, destructivos o inclinados a los excesos.

Los Signos de Tierra: Tauro-Virgo-Capricornio
Son constantes, prácticos, realistas y conservadores, cuidadosos en sus acciones, trabajadores, tienden a proteger y conservar lo que consiguen con esfuerzo y esmero. Muy responsables, meditan cuidadosamente sus decisiones antes de llevarlas a cabo. Pueden tender al exceso de materialismo.

Los Signos de Aire: Géminis-Libra-Acuario
Son comunicadores, gustan de razonar, debatir, planificar, proyectar, independientemente de concretar o no sus objetivos, que muchas veces es lo que les cuesta. Analítico, el Aire enfría los sentimientos y tienen dificultad para demostrarlos. Valoran la compatibilidad intelectual y aman la libertad.

Los Signos de Agua: Cáncer-Escorpio-Piscis
Son sensibles, emocionales, intuitivos, tienen inclinación a ser imaginativos y soñadores. Necesitan contención, les gusta proteger y ser protegidos pero no están cómodos con las personas excesivamente dominantes. Muy sensibles a ser influenciados, tienden a retraerse y a ocultar sus sentimientos, muchas veces por temor o timidez.

¿Cómo se relacionan entre sí?

De acuerdo al elemento al que pertenecen cada uno de los Signos observemos cómo interactúan entre ellos.

Fuego- Agua. No es una relación fácil, necesitan trabajar para entenderse. El ímpetu del Fuego, tiende a dañar los sentimientos del Agua, y a no entender su excesiva sensibilidad. El Agua apaga al Fuego y aunque el calor del vapor puede ser curativo y relajante, puede también quemar asfixiar y llegar hasta la ebullición.

Fuego- Aire. El Fuego le causa al Aire un efecto de inspiración y vitalidad que le encanta y lo hace siempre estar en constante actividad. Sin embargo, el Aire necesita mucha libertad y no le gusta la posible dominación de Fuego. Así como el Fuego necesita del Aire para vivir, en esta relación arderá la llama de la pasión y del amor dejándoles muchas cosas buenas a los dos.

Fuego-Tierra. El Fuego calienta a la Tierra con llamas de pasión e intensidad, mientras que la Tierra ofrece al Fuego la disciplina necesaria que se traducirá en estabilidad. La Tierra, sin dudas, puede contener el fuego, pero cuando ruge el fuego, temporalmente puede robar a la tierra de sus vivificantes nutrientes. Habrá una atracción relativamente rápida pero serias diferencias pueden aparecer más tarde.

Tierra–Agua. La Tierra y el Agua son compatibles tal como sucede en la naturaleza. Los rasgos estables y confiables de la Tierra complementan los rasgos sensibles, intuitivos y emocionales de los signos de agua.

Tierra-Aire. En función de su variabilidad, el aire puede proporcionar a la Tierra amor, calor… O darle un frío glacial. A veces puede ser una lucha denodada de la Tierra para que entre el Aire a ver el mundo tal como es -una hermosa realidad- más que un concepto a analizar.

Aire-Agua. No es una combinación favorable. El Aire y el Agua se combinan mal en la naturaleza al formar destructivos desastres naturales como tornados, huracanes y tsunamis. Estos dos signos pueden estar juntos siempre y cuando sean capaces de no dejar que los conflictos se salgan de control.

Compartir el mismo elemento denota complementación entre dos personas. Y puede ser muy estimulante para ambos: la relación entre los mismos elementos hace que entre ellos se ayuden y vean el mundo de una manera semejante. Las mismas fortalezas y debilidades básicas están a menudo presentes en las relaciones en las que el Sol está presente en el mismo elemento y eso denota una cierta dinámica de monotonía.

Fuego-Fuego. Relación intensa y apasionada. Ambas personas se estimulan para desarrollar su individualidad, se dan empuje mutuamente, comparten actividades que les ayudan a expandirse.

Aire- Aire. Libertad absoluta, jamás caerán en el aburrimiento. Dos Signos de Aire pueden ser poco prácticos, aunque se encuentren entre sí intelectualmente estimulante. La relación se basa en la comunicación y en la confianza.

Tierra-Tierra. Una relación honesta, armónica y leal, tienden a apreciar su mutua necesidad de estabilidad y rutina.

Agua-Agua. Con otro signo de agua tienden a ser muy sensibles a las necesidades de cada uno, pero les resulta difícil cuando hay algo que trastorna sus emociones porque tienden a unirse tanto que a veces pierden sus propias identidades.

Si los Signos de la pareja son iguales, aunque tienen muchas cosas en común, muchas veces, con el tiempo, la falta de diferencias podría significar poco estímulo y desmotivación.

Si los Signos de las parejas son opuestos, la atracción inicial es fuerte, las diferencias generan pasión y, con el tiempo, desgaste. Sin embargo, habrá que respetarlas haciendo crecer afinidades para lograr la armonía.

Año Nuevo, rituales viejos

Tradiciones para celebrar el nuevo año  siempre han existido en todas las culturas y tiempos, cada país y región tiene sus propias cábalas y rituales, éstas son algunas de los que se realizan para recibir el año.

El brindis es quizás el ritual por excelencia de toda celebración al sonar las doce campanadas que marcan el fin de un año y el comienzo de otro nuevo.

En relación al origen del ritual de las doce uvas y la buena suerte me encuentro con que existen muchas versiones al respecto.

Hay teorías que atribuyen esta tradición a unos viticultores de Alicante a los que les sobraba la cosecha de uva. Otros aseguran que la costumbre se inició en Italia. Sin embargo, los más fieles seguidores de las uvas de la buena suerte, aseguran que sus inventores fueron los hebreos, a los que les gustaba regalar a sus invitados al final del año una uva por cada hora que habían pasado juntos. Sea cual sea su origen, el ritual consiste en comerse doce uvas al son de las doce campanadas por “un año más”.

Hay costumbres sofisticadas para esta noche vieja como la de brindar con champaña y tirar las copas como gesto de suerte, o también la de abrir las ventanas para dejar entrar el año que llega.

Dicen que para que no falte la comida y la suerte, faltando 10 minutos, antes que sean las 12 de la noche, hay que tomar un puñado de lentejas y echarlas en los bolsillos,  en la cartera y conservar otro poco en la mano derecha.

Para atraer el amor hay que comprar una cinta roja y atarla en la mano izquierda haciendo varios nudos.

Para viajar: Se debe salir a la medianoche del 31 de diciembre con una valija y hacer una o varias vueltas manzanas regresando a casa. Según la creencia, quien realice tal ritual, en el año nuevo va a realizar uno o varios viajes.

Para el dinero: el 31 de diciembre se debe guardar un billete de alta denominación en la billetera hasta las 12 de la noche. Cuando suenen las 12 campanadas, se lo debe sacar y mantenerlo en la mano hasta que terminen de sonar las campanas. Luego se guarda nuevamente en la billetera. De tal modo, se cree que en el año nuevo no faltará el dinero.

Hay quienes siguen la costumbre de meter en el zapato derecho un billete y pasar con él toda la noche vieja. Si son dólares mejor.

Lavarse las manos con champaña y azúcar aumentan las oportunidades de recibir dinero

campanadas reloj

Otro ritual para atraer la buena suerte financiera es brindar con champaña y en la copa colocan alguna pieza de oro, como anillo, moneda o dije. Los entendidos no sacan el oro de la copa hasta después de beber y de abrazar a todos los presentes en el momento de celebrar la llegada del año, de lo contrario el ritual no vale.

Hay también una tradición de que es bueno recibir el Año Nuevo con una prenda interior roja.

La prueba de las papas: Guardar debajo de la cama tres papas, una totalmente pelada, la segunda a medio pelar y la tercera sin pelar. Se debe sacar sin mirar una de las tres papas. Si se saca la que está totalmente pelada, significa que se estará “pelado” (sin dinero) todo el año. Si se saca la medio pelada significa que la situación será regular, pero si se saca la papa sin pelar, significa que la situación económica será óptima.

Otros averiguan cómo será el año que llega tirando a lo alto un zapato en la mañana del día de Año Nuevo. Si cae boca arriba significa buena suerte, de costado regular y boca abajo mala suerte.

Hay que procurar estrenar siempre  alguna prenda para recibir el año. Eso implica que en todo el año no te faltará ropa para estrenar

Para que el próximo año sea de continuo ascenso, cuando suenen las 12 campanadas subete a una silla o a una escalera.

Los enamorados también practican recetas de año nuevo. Los casados colocan la alianza de boda en la copa de la pareja y los que andan en busca de su media naranja utilizan la misma formula para asegurarse el amor de una persona.

En fin, tradiciones para todos los gustos y creencias que forman parte del inventario popular y familiar y que se practican por una noche al año. Sea cual sea el ritual o costumbre que hayas elegido, lo importante es hacerlo en armonía agradeciendo las experiencias vividas durante el año que se va.

Buena suerte, mala suerte, qué regalar?

Llega esta época del año y es difícil decidirse acerca de qué regalar. Unos consejos para atraer la buena suerte y evitar la mala.

Esto  es lo que NO tienes que regalar en Navidad y porqué

He aquí una pequeña lista de los objetos que no se regalan porque según las supersticiones, traen mala suerte o sufrimiento

  • Es bien sabido que un cuchillo se paga, nunca se regala. Es indicación de enemistad,  trae mala suerte y “corta la amistad” entre quien lo da y quien lo recibe. Comparte esta propiedad con todas las herramientas punzantes o cortantes. Esto se debe a que las armas están asociadas con el planeta Marte, el dios mitológico de la guerra, la destrucción y la violencia. De acuerdo a la astrología, el  maléfico menor está relacionado con todo tipo de desgracias. Dice Ali Ben Ragel astrólogo medieval “Marte es un planeta de maldad natural. Es gastador, malvado, cruel, ama matar y las matanzas, las peleas, los pleitos y las discusiones. Es el planeta rojo, de la sangre, de la infortuna rápida, el que se ensaña pronto con crueldad y el que no se controla cuando se enoja”.Debido a la naturaleza impetuosa y agresiva de Marte, los objetos con él relacionados serán considerados “agresivos”.
  • Regalar  relojes indica despedida: Los relojes, están relacionados con Saturno (Cronos) dios del Tiempo, el maléfico mayor, de quien nos dice Ali Ben Ragel: “Saturno es un planeta viejo, cansado, de desprecios, penas, tristezas y largas enfermedades. Su naturaleza es fría y seca y se parece a la melancolía, que es gobernada por todas las emociones y ninguna de las emociones.” Por lo tanto al reloj se lo asocia con Saturno que representará frialdad, y enfriamiento de las relaciones. Si a pesar de todo, alguien te hace uno de estos obsequios, debes darle una pequeña moneda a cambio, para crear la ilusión de estar comprando el artículo
  • Tampoco se regalan  pañuelos pues presagian lágrimas,. en el caso que te regalen uno recurre otra vez al “truquito” de “comprárselo” con una moneda a la persona que te lo está regalando.Los pañuelos están relacionados con la Luna. La reina de la noche en la Astrología no sólo está asociada a las emociones y a los sentimientos sino que lo está también con los líquidos en general. “Ella es fría y húmeda y su luz se daña con facilidad. Es la reina de la noche y su gobernadora, poderosa sobre la mar en su crecimiento y en su mengua” Seguramente el regalar un pañuelo se asocia con “atraer” lágrimas por la ley de la “simpatía” (lo igual atrae a lo semejante) , lo mismo que sucede cuando nos dicen:  no te olvides, al regalar un monedero o una billetera, tiene que llevar dinero dentro, para a quien se lo regales no le falte

Buena Suerte

En las culturas asiáticas, especialmente las que utilizan en el Feng Shui las plantas se consideran símbolos de buena suerte y se utilizan para armonizar. Llevar una planta como un regalo es una gran manera de ofrecer la buena suerte a la casa que se está visitando. Las plantas de bambú representan prosperidad. Las flores también representan diferentes formas de buena suerte, así que pueden ser apropiadas para este tipo de presentes.

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Regalar figuras de animales para atraer la suerte

También, de acuerdo al Feng Shui se cree que, pinturas o algunas figuras de animales dan buena suerte. Los dragones, las tortugas o las ranas son símbolos de buena suerte para un hogar. Las tortugas simbolizan buena salud y larga vida. Las ranas traen riqueza a una casa, y los dragones se colocan frente a la casa para protegerla.

Recomendaciones para el día de año nuevo:

A medianoche hay que besar una persona del sexo opuesto debajo del muérdago para asegurar la felicidad de ambos durante todo el año.
El primer día del año no hay que barrer la casa ya que entonces “barreremos” la suerte de ese lugar.No barras nunca un 1º de enero.
¡Ah! Y prestar atención a lo que hacemos ese día, porque lo que hagamos va a marcar el año!